Notas del directorAlgunos artistas escogen a sus maestros dentro de su misma disciplina. Yo no. Mi maestro siempre ha sido Gainsbourg y como no quería ofenderle dedicándome al mundo de la música, opté por hacerme dibujante. Cuando abandoné Niza, para trasladarme a París, tenía un objetivo en mente: conocer a Serge Gainsbourg. Creía que, como yo le adoraba, a él también le gustaría encontrarse conmigo. Al principio quería hacer un cómic basado en Evgueni Sokolov, una de las novelas de Gainsbourg. Sin embargo, un mes después de mi llegada a París, Gainsbourg
murió.
Pintores judíos, músicos de tradición folk de Europa del Este y todas mis novelas gráficas me han puesto en el camino a Gainsbourg. Mi película es muy fiel a su vida, pero no se trata de un simple biopic. Mientras seguimos los pasos de Gainsbourg, descubrimos todo tipo de rincones y mundos clandestinos. Mi película no incluirá imágenes pornográficas, indecentes u obscenas, aunque sí
aparecerán varios personajes que mostrarán sus vulnerabilidades y que parecen
comunicarse mejor estando en posición horizontal.