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Copia certificada


Cartel de Copia certificada

Es la historia del encuentro entre un hombre y una mujer en un pequeño pueblo italiano del sur de la Toscana. Él es un escritor inglés que acaba de dar una conferencia. Ella es una galerista francesa.

Se trata de una historia universal, que podría sucederle a cualquiera, en cualquier lugar.

     Título original: Copie conforme
     Año: 2010
     Duración: 106 min.
     Nacionalidad: Francia, Italia
     Género: Drama.
     Fecha de estreno: 29/10/2010
     Distribuidora: Wanda Films

 

Comentario

¿Cómo pueden contarse más historias de amor en la Toscana? Copia certificada: evitando los clichés. En los escenarios habituales, los nidos de amor de los pequeños hoteles, las tazas de café que se enfrían mientras los amantes se beben con los ojos, las callejuelas estrechas que recorren sin rumbo, donde se pierden, se encuentran, mientras sus pasos resuenan con los pasos resonando en las calles empedradas: "Si llego a saber que veníamos aquí, me hubiera puesto otros zapatos", dice la mujer que interpreta Juliette Binoche.

Esos mismos pasos siguen ahora otros rumbos: en una callejuela, la película toma otro rumbo. Las palabras adquieren un significado desconcertante, un rodeo a lo desconocido, a lo misterioso. Este hombre y esta mujer que, aparentemente, acaban de conocerse, están jugando a ser pareja.

De hecho, lo hacen tan bien que parecen una pareja auténtica, o dos personas que llevan juntos quince años. Ya han estado aquí. Ya han interpretado esta escena. Al igual que todas las parejas que vienen a hacer el amor en la Toscana, a inventarse su historia de amor, a interpretar su propia película.

"Tengo que coger un tren a las nueve". Según la mujer, el hombre está "siempre ausente". Lo primero que rueda la cámara es una silla vacía: lo único que vemos es un libro, Copia certificada. Estamos esperando al autor. Los créditos se superponen a un plano largo de esta ausencia y de su único legado, la obra.

¿Un autorretrato de Kiarostami? "No puede alegar que está atrapado en un atasco porque está ahí arriba, en un apartamento", explica el traductor, el primer doble del autor. Y acaba llegando. Está encantando del reconocimiento que disfruta aquí. Su libro no ha tenido ningún eco en su propio país. Reconocimiento y eco: la película va a empezar. Reflejos, espejos de retrovisor, ventanas y vasos, todo resplandece. Y la confirmación que la mujer seguirá buscando para que los demás le digan quién es, a quién ama.

El escritor es inglés y está interpretado por William Shimell, un conocido cantante de ópera, un barítono. La película también versa sobre voces. Plano total del público en una conferencia, mostrando sus caras, sus reacciones. La voz resuena en la sala. La mujer se agita entre su hijo y en traductor. Se enfada cada vez más. La seducción es una verdadera pesadez.

Lo opuesto también es cierto pero no totalmente simétrico: la eterna incomprensión entre hombres y mujeres. Las novias y los novios jóvenes, con sus trajes y sus vestidos blancos, se arremolinan alrededor de la pareja mayor. Las copias están hechas, los modelos de parejas ancestrales, los ensayos y las repeticiones de padres a hijos: en la película, tres generaciones se cruzan discretamente.

Un colgante con una libélula baila entre los pechos femeninos: un insecto efímero. Toda una vida de amor en un solo día: la película desbarata el gran modelo clásico, pero sin hacer grandes flashbacks. Aquí no estamos en Marienbad. Y sin nostalgia psicológica. Vamos a ver la historia de amor de un solo día. Es una película sin fantasmas ni lamentos, donde no se han perdido todas las ilusiones.

El objetivo de la cámara parece ser la libélula que se mece entre sus pechos. Hace calor y la sombra arroja suaves destellos. Lo primero que hace la mujer es quitarse los zapatos. Su sencillez y su sensualidad no tienen límites.

Juliette Binoche es una actriz que siempre ha tenido un cuerpo, unas manos cuadradas y un pecho generoso. En esta ocasión encarna a una mujer auténtica, que suda, que lleva pendientes que dejan marcas, lápiz de labios que se corre. "Me he puesto guapa para ti y ni siquiera me miras". El no se acuerda de su aniversario de boda. Los mismos reproches en todas las lenguas. Salvo que en esta ocasión oímos estas palabras como si fuera la primera vez gracias a los actores, a sus voces, sus cuerpos en una historia que "no está bien sincronizada". . . . ¿Palabras pronunciadas para seducir? ¿Para encontrarse o para romper? Ella se quita el sujetador por debajo del vestido, con esa maniobra que dominan las mujeres desde muy jóvenes. Quiere enseñarle la marca que le molesta, que le hace daño. ¿Estamos ante una esposa que lleva quince años casada? ¿Una esposa que languidece en casa acostumbrada a la rutina de la carne y los fluidos?

¿O estamos ante la gran seductora que acaba de conocer a un hombre, que lo desea y que tiene el valor de hacer lo que hace? ¿Y él, la desea? ¿La conoce? ¿Hace cuánto que la conoce, una hora, toda una vida? ¿Qué sabe de ella? ¿Y del arte, del amor y de su deseo? ¿Qué hace con su vida, qué hace esta noche y todas las noches, a las nueve?