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Al final de la escapada


Cartel de Al final de la escapada

Miguel Núñez sabía que el que el final estaba cerca. Después de toda una vida persiguiendo utopías, se entregó a su último combate, el de la muerte digna, con el mismo fervor revolucionario con el que se enfrentó al franquismo y a las dictaduras centroamericanas. Esta es la historia de un "héroe de nuestro tiempo" como lo definió Manuel Vázquez Montalbán. Un hombre que estuvo 14 años en las cárceles de Franco, fue condenado a muerte, torturado y se jugó la vida en reiteradas ocasiones por sus sueños universales de justicia social. Miguel fue coherente, lúcido y sarcástico hasta el último suspiro.

     Título original: Al final de la escapada
     Año: 2011
     Duración: 55 min.
     Nacionalidad: España
     Género: Documental.
     Fecha de estreno: 08/04/2011
     Calificación: Todos los públicos

 

Comentario

Honestamente, el día en que Miguel murió, rodeado de amigos y familiares, no participé del dolor de los que estábamos en aquella planta de la residencia de ancianos de Horta. En el fondo sentí una sensación de alivio y un sentimiento profundo de admiración por la manera con que había encarado el final de su vida: siempre coherente con sus creencias ateas y profundamente humanistas. “Chapeau, Miguel”, pensé, “el final ha sido tal y como tú quisiste”.

Miguel no creía en el más allá y planificó su final como un ejercicio de lucidez. Buscó la sedación terminal y donó su cuerpo a la ciencia. Repasé las largas horas de entrevistas que le había realizado en los últimos meses. Recordé las muchas frases de gran calado con las que jalonaba sus anécdotas infinitas con muchos de los grandes personajes del siglo pasado: Miguel Hernández, Picasso, Rafael Alberti. El hombre que “había nacido para ligar y tuvo que luchar”, según lo definió Manuel Vázquez Montalbán, se mantuvo inteligente, coqueto e irónico hasta el último suspiro, planificando a conciencia cada paso que daba en busca de una muerte digna.

Con Al final de la escapada además de realizar una crónica de los últimos meses de un hombre que fue varias veces torturado y que finalmente muere como él quiere, pretendo también rendir un homenaje a esa generación de idealistas a la que perteneció Miguel. Deseo también seguir explorando la difícil convivencia entre la militancia política, el compromiso familiar y las convicciones personales, un camino que ya inicié con Bucarest, la memoria perdida.