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Juan de los Muertos


Cartel de Juan de los Muertos

Juan tiene cuarenta años, de los cuales la mayoría los ha dedicado a vivir en Cuba sin hacer absolutamente nada. Ese es su modo de vida, y está dispuesto a defenderlo a cualquier precio, acompañado de su socio y compinche, Lázaro, que es igual de vago pero el doble de tonto. El único vínculo emocional de Juan es con su hija, Camila, una joven y bella muchacha que no quiere saber nada de su padre porque lo único que hace es meterse en problemas.

De pronto comienzan a suceder una serie de extraños acontecimientos: la gente se vuelve violenta y se atacan unos a otros. Al principio Juan está convencido de que no es más que otra etapa de la Revolución. Los medios de comunicación oficiales se refieren a los ataques como incidentes aislados provocados por disidentes pagados por el gobierno de los Estados Unidos. Pero poco a poco se va dando cuenta de que estos atacantes no son seres humanos normales y matarlos es bastante difícil. No son vampiros, no están poseídos, pero definitivamente no son disidentes; una simple mordida contagia a las víctimas, y la única forma de vencerlos es destruirles el cerebro.

Juan decide que la mejor manera de enfrentar la situación es prosperar con ella. “Juan de los muertos, matamos a sus seres queridos” es su slogan; Lázaro con su hijo Vladi, y Camila (a quien no le quedó más remedio que unirse a su padre cuando su abuela trató de comérsela) son su ejército, y su misión es ayudar a la gente a deshacerse de los infectados que los rodean… por un precio aceptable.

Pero esta plaga de sanguinarios agresores parece incontrolable. La población ha quedado indefensa. Llega un momento en que la única solución que encuentran algunos es tirarse al mar para huir de una isla convertida en una verdadera carnicería, y a Juan no le queda más remedio que hacer lo contrario de lo que ha hecho toda su vida: asumir la responsabilidad y ponerse en el papel de héroe, guiando sus seres queridos con la esperanza de sacarlos a salvo de la locura en que se ha convertido una Habana repleta de zombies hambrientos.

     Título original: Juan de los Muertos
     Año: 2011
     Duración: 100 min.
     Nacionalidad: España, Cuba
     Género: Comedia. Intriga
     Fecha de estreno: 13/01/2012
     Calificación: Mayores de 12 años
     Distribuidora: Avalon Productions S.L.

 
Premios:
Goya. Mejor película extranjera de habla hispana 2013

Comentario

“Juan de los Muertos” es una comedia de zombies, un término que en los últimos años se ha vuelto popular porque son dos géneros que se combinan perfectamente gracias a un punto que tienen en común: subtexto.

Yo, desde niño, he sido seguidor de las películas de zombies (porque las películas de zombies tienen seguidores, no fanáticos). La segunda película que tuve en mi vida fue “Evil Dead”, de Sam Raimi, y desde ese momento no he podido dejar de perseguir cualquier cosa que tuviera muertos vivientes. Era sólo cuestión de tiempo antes de que apareciera una idea que creyera lo suficientemente buena como para decidirme a probar mi mano en este género y hacer un pequeño aporte. Así surgió “Juan de los muertos”, en Cuba. Un país que lleva 50 años preparándose para un enfrentamiento con los Estados Unidos. ¿Y si en lugar de eso, tuviéramos zombies?

Los cubanos tienen básicamente tres formas de enfrentar los problemas: ponen un negocio; se acostumbran y siguen con sus vidas; o se tiran al mar y huyen. “Juan” me da la oportunidad de hacer las cosas realmente difíciles para los cubanos llenando el país de zombies, pero a la vez me presenta a un protagonista que puede tomar una opción diferente, que puede decir “no voy a tolerar esto, es mi país, lo amo y me voy a quedar a defenderlo”… después de probar con el negocio y lo de seguir con su vida, claro.

La idea con “Juan” es hacer una comedia totalmente irreverente, con personajes muy cubanos, llena de acción y aventuras, una película que a la vez pueda asustarte o tenerte al borde del asiento mientras ves cómo somos realmente. Llenarla de escenas de acción espectaculares pero que a la vez no sean del todo descabelladas para el lugar (cientos de personas tirándose al mar en balsa y autobuses que se estrellan contra embajadas son cosas que yo he visto personalmente), pero que también tenga todos los momentos de duda, de quejas y reflexión que tenemos día a día.

Por otro lado, quiero fotografiar una Habana preciosa, la Habana que yo amo. Una Habana por la cual uno arriesgaría su vida y por la cual vale la pena luchar.

Pero, lo más importante, “Juan” me permite hacer la película de zombies que desde niño quise ver, y eso la hace más sincera que cualquier cosa que haya hecho antes.