• Inicio Sugerir Modificar

Un lugar donde quedarse


Cartel de Un lugar donde quedarse

Cheyenne es un judío cincuentón, antigua estrella del rock, que sigue la estética gótica y lleva una vida aburrida de prejubilado en Irlanda. La muerte de su padre, con el que hacía tiempo que no se trataba, lo lleva de vuelta a Nueva York, donde, a través de la lectura de algunos diarios, reconstruye la vida de su padre en los últimos treinta años, en los que se dedicó a buscar obsesivamente a un criminal nazi que se había refugiado en Estados Unidos.

Con una inexorable lentitud y sin capacitación alguna como investigador, Cheyenne, contra toda lógica, decide continuar la tarea de su padre y emprende la búsqueda del nonagenario alemán a través de Estados Unidos.

     Título original: This must be the place
     Año: 2011
     Duración: 118 min.
     Nacionalidad: Italia, Francia, Irlanda
     Género: Drama.
     Fecha de estreno: 11/05/2012
     Calificación: Mayores de 7 años
     Distribuidora: Alta Films, S.A.

 

Comentario

En lo que a mí se refiere, cada película debe ser una caza desenfrenada a lo desconocido y al misterio, no tanto para encontrar una respuesta como para seguir manteniendo viva la pregunta. Durante la preparación de esta película, una de las muchas preguntas que me planteaba constantemente se refería a la vida secreta, misteriosa, que en cualquier rincón del mundo se ven obligados a llevar los criminales nazis, hombres que en la actualidad tienen la apariencia de ancianos inocuos y afables, pero que cometieron el peor de los crímenes: el exterminio de un pueblo.

Para sacar de su madriguera a uno de esos hombres se requería una caza y para que haya una caza hace falta un cazador. Y aquí entra en juego otro elemento de la película: la necesidad instintiva que tengo de insertar en la acción dramática un componente irónico. Para ello, junto a Umberto Contarello, empecé a descartar las hipótesis del cazador "institucional" de nazis y poco a poco llegamos a un personaje completamente opuesto: una antigua estrella del rock lenta y perezosa, lo bastante aburrida y cerrada en su propio mundo autorreferencial como para que sea, aparentemente, la figura más alejada de la insensata búsqueda por todo Estados Unidos de un criminal nazi, que con toda probabilidad ya estará muerto. El fondo del gran drama del Holocausto y su aproximación a un mundo opuesto, fatuo y mundano por definición, como el de la música pop y de uno de sus representantes, me pareció una combinación lo suficientemente "peligrosa" como para dar vida a una historia interesante. Porque creo que solo en el peligro del fracaso el relato puede vibrar con autenticidad. Espero haber esquivado el fracaso.

CANAL COMPRAS