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Todos queremos lo mejor para ella


Cartel de Todos queremos lo mejor para ella

Un año después de sufrir un terrible accidente de tráfico, Geni está lista para retomar su vida... o al menos así lo quiere ver su familia.

La realidad es que a pesar de querer complacer a todo el mundo, Geni se siente incapaz de estar a la altura de las expectativas: su vida anterior al accidente ha dejado de interesarle. ¿Para qué retomarla entonces? El desconcierto que le produce esta evidencia da paso a un comportamiento cada vez más errático y a una única idea que empieza a crecer dentro de ella: fugarse.

     Título original: Tots volem el millor per a ella
     Año: 2013
     Duración: 120 min.
     Nacionalidad: España
     Género: Drama.
     Fecha de estreno: 25/10/2013
     Calificación: Mayores de 7 años

 
Nominaciones:
Goya. Mejor interpretación femenina protagonista 2014

Comentario

Cuando empezamos a escribir TODOS QUEREMOS LO MEJOR PARA ELLA, la concebimos como un drama, con algunos apuntes de humor negro, pero un drama a fin de cuentas.

Partíamos de la historia de un par de conocidos que habían sufrido un traumatismo y tratábamos de imaginar el terrible proceso de intentar recomponer tu personalidad como quien junta las piezas de un jarrón roto.

Como único mapa, la imagen de ti que te devuelve un entorno empeñado en que nada cambie, porque difícilmente puede afrontar una pérdida extraña e indefinible: el jarrón recompuesto no podrá ser nunca exactamente igual.

Geni nacía así como un personaje abocado al fracaso.

Quizá me reconozco en parte de su esfuerzo por encajar en las expectativas que genera. Igual que me reconozco en su torpeza. ¿Quién no ha soñado alguna vez que al llegar al colegio descubre con angustia que ha venido en pantuflas? Geni se siente un poco así, como si deambulara por el mundo con los zapatos equivocados: por más que se esfuerce, siempre hay algo que finalmente la delata.

A medida que fuimos trazando la película con la idea de convertir ese punto de partida en algo más esperanzador, nos dimos cuenta de que, justamente en esa incapacidad natural de acatar plenamente la convención, no por ideología sino por incomprensión, radicaba la autenticidad del personaje y su pureza. Algo que la coloca en cierto modo por encima de aquellos que esperan otra cosa de ella. Paradójicamente, el comportamiento errático de Geni es el que acaba cuestionando los valores y formas del mundo que la rodea.

Así, la "pobre Geni" fue poco a poco convirtiéndose en un personaje geni-al en su desconcierto, divertido, impulsivo, empático, tierno y por momentos incluso clarividente.

El resultado es que el drama del que partíamos, ha derivado en una película más ecléctica que, si bien contiene una mirada dura hacia nuestro mundo, ha sucumbido al ímpetu vitalista de su protagonista, volviéndose más libre, más fresca y más conciliadora a lo largo de su metraje. Y lo cierto es que me siento mucho más cómoda con ella.