• Inicio Sugerir Modificar

¿Quién mató a Bambi?


Cartel de ¿Quién mató a Bambi?

¿QUIÉN MATÓ A BAMBI? es la historia de dos jóvenes amigos que tienen que encontrar la manera de que el Presidente de la compañía en la que trabajan, y suegro de uno de ellos, regrese sano y salvo a su casa, ya que por extrañas circunstancias se encuentra encerrado semidesnudo en el maletero de su coche. Paralelamente, un empresario acuciado por las deudas y su socio intentan un secuestro exprés, aunque por una serie de desafortunadas coincidencias acaban secuestrando a su padre por equivocación. A partir de ahí los problemas crecen.

     Título original: ¿Quién mató a Bambi?
     Año: 2013
     Duración: 89 min.
     Nacionalidad: España
     Género: Comedia.
     Fecha de estreno: 15/11/2013
     Calificación: Mayores de 12 años
     Distribuidora: Sony Pictures Releasing De España S.A

 

Comentario

Desde el principio, mi idea con ¿Quién mató a Bambi? era hacer una película más cercana a las comedias americanas actuales que a la comedia Made in Spain. Se trataba de seguir los pasos del cine de Terror o el Thriller nacional que en los últimos años ha sabido evolucionar y crear sin complejos un cine que el público percibe como una opción a la altura de las producciones americanas.

En nuestro caso eso obligaba a un plus de espectacularidad, que nosotros hemos intentado usar para exprimir la comicidad de las situaciones. Es decir, lo importante no es que haya una persecución que acabe con un coche volando dentro de un estadio de fútbol, sino que esa persecución sea el punto climático de un plan que debía ser discreto y rápido, pero acaba así, de la forma menos discreta posible.

Lógicamente, en una comedia de este tipo hay diferencias culturales que salvar. Por ejemplo, es raro ver un arma en España y si alguien consigue una, posiblemente no sabría usarla. En cualquier caso siempre pensé que esas diferencias jugaban a favor. Si giramos la cabeza hacia algunos de los directores de comedia más aclamados últimamente, como Judd Apatow o Todd Philips, vemos que precisamente una de las constantes a lo largo de sus carreras es la creación de personajes convencionales, a menudo antihéroes, sometidos a problemas insólitos. En realidad esto responde a una de las bases de la dramaturgia clásica, especialmente de la comedia: "personajes ordinarios en situaciones extraordinarias".

Agarrados a esa línea hemos usado el contexto de la crisis económica, que empuja a dos amigos a intentar algo tan desesperado como un secuestro exprés. Por supuesto nunca lo han hecho y en otras circunstancias nunca lo harían. Saben cómo se hace... de oídas. Y así les va. Del otro lado de la trama, dos empleados corrientes que por una serie de extrañas circunstancias acaban con el Presidente de la empresa para la que trabajan, y suegro de uno de ellos, metido en el maletero de su coche, desmayado y en ropa interior. No es un tamagotchi moribundo, es una persona, o mejor dicho La Persona.

Para jugar a este juego ha sido muy importante el trabajo con los actores. Por mi parte les planteé, que a pesar de lo idiota de las situaciones estaría muy bien que nos lo tomáramos totalmente en serio, como si estuviéramos haciendo una obra de Gorki o Chejov, esforzándonos porque los personajes funcionaran de la forma más orgánica posible. Lo demás, todo lo demás, ha sido cosa suya y sus indudables talentos.

Bajo mi punto de vista, el resultado es un cóctel a medio camino entre un "Pez llamado Wanda" y "Resacón en las Vegas" (con tres cucharadas de "El Gran Lebowski"). Todo agitado y servido bien frío.