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El pequeño mago


Cartel de El pequeño mago

Unos peligrosos piratas normandos atracan en la pequeña ciudad gallega de Tui, dispuestos a saquearla. Bieito Dubidoso un niño de únicamente nueve años, pero armado de una magia sorprendente, logra que los malvados guerreros huyan despavoridos. La noticia del prodigio se extiende por toda la comarca y, a partir de entonces, Dubidoso será conocido por todos como El Pequeño Mago. Junto con su inseparable amiga Destreza se embarcará en un sinfín de mágicas aventuras y se enfrentará al poderoso obispo Juan, señor y dueño de la ciudad, que no le perdonará que lo haya dejado como un cobarde delante de sus vasallos. ¿Conseguirá El Pequeño Mago salir victorioso en su rivalidad con tan poderoso enemigo?

     Título original: The Little Wizard. O mago Dubidoso
     Año: 2013
     Duración: 80 min.
     Nacionalidad: España
     Género: Animación.
     Fecha de estreno: 15/11/2013
     Distribuidora: Barton Films, S.L.

 

Comentario

La historia de El Pequeño Mago nace de la necesidad de reflejar una época de esplendor de Galicia. Me daba la sensación de que todas las historias que hablaban u ocurrían en Galicia mostraban un lugar oscuro, donde siempre llueve y repleto de personajes tristes. Porque hubo un momento en la historia donde Europa era el centro del mundo y Galicia el centro de Europa. En Galicia hubo reino y reyes gallegos. Las ciudades se rebelaron contra los abusos de los poderosos. Hubo mujeres que dominaban el bellísimo idioma de las cantigas. Y se construyeron catedrales y puentes, se tallaron joyas y se pintaron delicados libros miniados que salían de las manos mágicas de hombres de destreza infinita, no de la magnanimidad de dioses de arcilla o de oscuros y sobrenaturales poderes.

Quería contar una historia de amor y aventuras. Y para hacerlo recurrí a la animación en 2D, es decir, dibujo a dibujo según el método tradicional. Sus fondos y paisajes pintados a la acuarela.

El estilo de los dibujos de El Pequeño Mago se pueden encuadrar dentro de la corriente artística conocida como línea clara. Su máximo representante, por conocido, es Hergé, el autor de las aventuras de Tintín. Aunque Hergé es sólo uno de los grandes artistas de este estilo de dibujo, caracterizado por los paisajes y las arquitecturas hiperrealistas (por muy precisas y detalladas) y los personajes cercanos a la caricatura. En España, Daniel Torres y la revista El Cairo hicieron famosos a Roco Vargas u Opium. En Italia, Vittorio Giardino (la serie Max Fridman) o en Francia, Jacques Tardi (responsable de la versión gráfica de Néstor Burma) e Yves Chaland (Las Aventuras del Joven Albert).

Como curiosidad, el importante escritor y pintor gallego Daniel Castelao (1886-1950) en su estancia en Bretaña conoce a los primeros pintores de este movimiento, y se ve influido por ellos. Después pintará algunas de sus viñetas siguiendo los cánones característicos de la línea clara. Ahí también su conexión geográfica con la historia que se refleja en El Pequeño Mago.

Puede parecer una película muy antigua para estos tiempos, algo anacrónica en la cultura de masas casi al completo digitalizada y hecha en su mayoría siguiendo la técnica del 3D. Creo que igual que la fotografía pareció en su momento ser la muerte de la pintura, del retrato, lo cierto es que dio lugar a una de las épocas (las vanguardias) más abundante en obras maestras que hubo en la Historia del Arte.

No es el mismo caso. Tal vez no exactamente, pero en lo básico es un cambio en el uso del instrumento de creación. El problema está que ese instrumento tiene un papel de intermediación con la obra más importante que el creador. La potencia de los ordenadores o la calidad de los programas mediatizan decisivamente el resultado. Una película de hace tres años en 3D, parece ridícula en este momento comparado con la última estrenada. Blancanieves de Disney sigue viéndose con la misma admiración setenta y cinco años después y resiste sin complejos a cualquier genialidad de Miyazaki.