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Le Week-End


Cartel de Le Week-End

Nick y Meg son un matrimonio de Birmingham que ronda los sesenta años. Ella es profesora de Biología en un instituto, y él da clases de Filosofía en una universidad de segunda.

La pareja decide viajar a París para pasar un fin de semana romántico que reavive su largo matrimonio, pero Nick ha cometido el grave error de reservar el mismo hotel donde pasaron su luna de miel hace treinta años. Ahora ya no lo ven con los ojos de entonces, y Meg se niega a alojarse allí. Corre a por un taxi y pide ir a uno de los hoteles más lujosos de la capital francesa, forzando los límites presupuestarios y sociales de la pareja. Aunque al principio parece que el hotel está lleno, finalmente les ofrecen una magnífica suite ("Tony Blair se alojó aquí"), y Meg desenfunda su tarjeta de crédito.

Nick y Meg se proponen disfrutar de París, de su gloriosa gastronomía y, a ratos, también el uno del otro, capeando los estallidos, a veces cómicos, a veces dolorosos, que surgen de las tensiones que arrastra su matrimonio. Mientras siguen el rastro del mundo despreocupado de su juventud, cargado de idealismo y de compromiso político, terminan discutiendo sobre el sexo, sus hijos y las dificultades para seguir juntos.

     Título original: Le Week-End
     Año: 2013
     Duración: 93 min.
     Nacionalidad: Reino Unido
     Género: Comedia.
     Fecha de estreno: 05/12/2013
     Distribuidora: A Contracorriente Films

 

Trailer:

Comentario

Le Week-end es el tercer largometraje que une al director Roger Michell con el guionista Hanif Kureishi. La idea del proyecto surgió cuando estaban ultimando Venus (su colaboración de 2006 que fue objeto de una nominación al Oscar). "Nos pareció divertida la idea de una pareja que visitaba París", explica Michell. "Ver lo que ocurre con una pareja cuando los hijos empiezan a irse de casa" era el eje del concepto original de la película.

Michell y Kureishi, pertrechados con esta idea, emprendieron el método de investigación que les pareció más lógico: visitar París juntos como si fueran una pareja gruñona. "¡Hicimos todas las cosas que ves hacer a Jim y Lindsay en la película!", bromea Michell. Deambulando por la célebre ciudad, revisitaron sus lugares favoritos y hallaron nuevos tesoros. "París es fantástica por la forma en que invita a pasear", añade el productor y fiel colaborador Kevin Loader. "Se puede cubrir mucho terreno en un fin de semana", y eso es precisamente lo que hicieron.

Con la semilla de esa idea bien implantada, Kureishi se puso a escribir. La pareja acabó siendo Nick y Meg Burrows, una maestra de secundaria y un profesor universitario que celebran su trigésimo aniversario de bodas y vuelven a visitar el escenario de su luna de miel. "No queríamos hablar de una pareja que se pelea en París sin más", afirma Michell, "sino más bien de la ecuación del matrimonio". Durante su proceso de desarrollo, el guión se vio enriquecido con referencias cinematográficas y literarias, y analizó los vínculos con la juventud con el prisma de una pareja madura. "La película trata en muchos sentidos de las personas que ya han criado a sus hijos y se preguntan qué les queda", declara el productor Loader. "Nick se encuentra en un estado psicológico precario y Meg empieza a preguntarse si es una persona realizada", y estos factores alimentan la tensión que impregna muchas escenas clave de este fin de semana en pareja.

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