• Inicio Sugerir Modificar

La mirada del silencio


Cartel de La mirada del silencio

A través de las imágenes de los responsables del genocidio indonesio grabadas por Joshua Oppenheimer, una familia de supervivientes descubre los detalles de la masacre de su hijo y la identidad de los autores de la misma. El hermano menor de la víctima se propone acabar con el silencio y el miedo que oprime a los supervivientes de la masacre y confrontar a los responsables del asesinato de su hermano, acto inimaginable en un país en el que los asesinos continúan en el poder.

     Título original: La mirada del silencio
     Año: 2014
     Duración: 103 min.
     Nacionalidad: Dinamarca, Indonesia, Noruega
     Género: Documental.
     Fecha de estreno: 10/07/2015
     Calificación: Mayores de 16 años
     Distribuidora: Avalon Productions S.L.

 

Trailer:

Comentario

Mientras que en The Act of Killing buscaba exponer las consecuencias de construir nuestra realidad cotidiana sobre una base de terror y mentiras, La mirada del silencio explora la vida de los supervivientes que viven en esa realidad. Sin lugar a dudas, hacer una película sobre los supervivientes de un genocidio es adentrarse en un campo minado de clichés que, en su mayoría, nos presentan a un protagonista heroico, si no santo, con el que podemos identificarnos, ofreciéndonos así el falso consuelo de que, en la catástrofe moral de la atrocidad, distamos mucho de parecernos a los asesinos.

Sin embargo, mostrar una imagen santificada de los protagonistas con el fin de convencernos de nuestra bondad es usarlos para engañarnos y un insulto a la experiencia de los supervivientes, sin contar con que no ayuda en absoluto a entender lo que significa sobrevivir a la atrocidad, llevar una vida hecha añicos por la violencia en masa y vivir silenciado por el terror. Así pues, para surcar este campo minado de clichés, hemos tenido que explorar el silencio en sí. El resultado, La mirada del silencio, es, espero, un poema sobre el silencio que nace del terror y de la necesidad de acabar con él, pero también sobre el trauma que implica romperlo. Puede que sea un homenaje al silencio, un recordatorio de que, a pesar de que intentemos seguir adelante, mirar hacia otro lado y pensar en otras cosas, nada reparará por completo lo que ya se ha roto, igual que nada resucitará a los que ya han muerto. La mirada del silencio es una invitación a detenernos, a pensar en las vidas que han sido destruidas y a esforzarnos por escuchar el silencio que viene después.