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Hablar


Cartel de Hablar

Rodada en un plano único y en continuidad, es un viaje entre el teatro y el cine que transcurre en el popular barrio de Lavapiés de Madrid, en una calurosa noche de agosto. Durante 80 minutos y medio kilómetro de recorrido, 20 personajes en plena crisis económica, política y existencial hablan, discuten, ríen, lloran, amenazan, susurran, gritan, roban, se citan, se enfadan, se abrazan y proponen al espectador una reflexión sobre el inmenso poder de la palabra.

     Título original: Hablar
     Año: 2015
     Duración: 79 min.
     Nacionalidad: Argentina
     Género: Drama. Comedia
     Fecha de estreno: 12/06/2015
     Calificación: Mayores de 12 años
     Distribuidora: Splendor Films

 

Trailer:

Comentario

En el año 2003 el Centro de Nuevos Creadores dirigido por Cristina Rota, los actores Elvira Mínguez, María Botto, Javier Cámara, Juan Diego Botto y yo, emprendimos un proyecto parecido a éste. Fue LOS ABAJO FIRMANTES, basado en la obra “Comedia sin título” de Federico García Lorca, donde un grupo de teatro en gira tomaba partido en contra de la participación española en la Guerra de Irak (No a la guerra) y sufría los efectos del rechazo a esa postura y a su propia profesión.

Ese trabajo (mezcla de improvisación, control de la estructura y conexión con lo que ocurría en ese momento en la calle) se presentó en la sección Zabaltegui del Festival de San Sebastián y ganó el Premio Arte entre todas las películas de todas las secciones, facilitando su distribución en varios países. Se hizo sin ninguna ayuda, ningún acuerdo de distribución, de una manera absolutamente libre y sin otro objetivo que plantear una obra de creación compartida entre los actores, el Centro de Nuevos Creadores y el director.

Desde entonces venimos buscando el proyecto y el momento oportuno para dar cabida a un proceso todavía más ambicioso, tanto en su forma como en su contenido. De ahí surge HABLAR, una película que quiere ser un retrato robot de este tiempo que nos toca vivir. Y quiere hacerlo ofreciendo al posible espectador un conjunto de historias que se van sucediendo como si se tratara de una obra de teatro interpretada en plena calle, en movimiento. Como si el espectador fuera montado en uno de esos coches de los parques de atracciones y pudiera ver el espectáculo de la vida hasta llegar al interior de una sala, donde los dos últimos actores interpretan un breve recital final. Y es ahí, en ese momento, cuando descubrimos el juego de que la platea está repleta de unos espectadores muy especiales, que aplauden los 80 minutos que ha durado la tensión de este larguísimo plano en directo con una emoción única e irrepetible.