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Aprendiendo a conducir


Cartel de Aprendiendo a conducir

Wendy es una escritora de Manhattan que decide sacarse el carnet de conducir mientras su matrimonio se disuelve. Para ello recibe clases de Darwan, un hombre de origen indio que se gana la vida como taxista e instructor en una autoescuela. Mientras conducen por las calles de Nueva York, se alejan de sus problemas cotidianos y surge entre ellos una amistad especial.

     Título original: Learning to drive
     Año: 2013
     Duración: 90 min.
     Nacionalidad: EE.UU.
     Género: Drama.
     Distribuidora: A Contracorriente Films

 

Trailer:

Comentario

Tuve el primer contacto con APRENDIENDO A CONDUCIR mientras rodaba Elegy junto a Patricia Clarkson y Ben Kingsley, ¡hace 8 años! Patricia me pasó el guión, que me fascinó y conmovió sumamente. Por entonces, me estaba separando del padre de mi hija, y no tenía permiso de conducir. El guión me dio la fuerza para seguir adelante y el empuje necesario para aprender a conducir. Me hablaba a un nivel muy personal; después de todos estos años, haber realizado la película ha sido como un sueño tornado realidad.

Soy gran seguidora de la obra de Katha Pollitt; su ensayo ha devenido un clásico porque contiene su punto de vista inteligente, agudo, y compasivo acerca del amor, la pérdida y el seguir adelante en la vida. Creo que APRENDIENDO A CONDUCIR ha captado la esencia de su ensayo, incluso si algunas cosas devienen totalmente diferentes. La propia Katha asistió al rodaje y se mostró encantada con lo que vio.

Cuando pensé en el reparto, inmediatamente recordé a Ben y Patricia. Wendy es una trabajadora abnegada, alguien cultivada, fuerte, ingeniosa y muy capaz. Pero su mundo se desmorona cuando su marido la deja. Aprende a conducir y, en el proceso, también aprende a ser independiente y abierta al mundo. Darwan es un hombre honesto, un sikh envarado y tradicional con un código del honor muy estricto. Mientras enseña a conducir a Wendy, comienza a percibir cosas de él mismo, y aprende a ser más flexible y generoso. Sencillamente, ambos actores nacieron para dar vida a esos personajes. Dado que se trata de mi segundo largo con ellos, he de admitir que ha sido demasiado fácil y divertido; tenemos la sensación de que ¡ya somos familia!

Visualmente, quería mostrar Nueva York en verano como un lugar de fuerte transpiración, bello y brillante, en el que vivir, así como manifestar que existe todo otro colorido mundo en Richmond Hill. Conjuga bien con el sempiterno tema del autoconocimiento; con la actitud del "nunca es demasiado tarde para lo que sea"; con el hecho de que el amor es una labor tan dura como lo pueda ser el matrimonio; con lo fácil que es perder perspectiva acerca de nuestras vidas, y cómo podemos recuperarla; con la belleza de una amistad sincera entre un hombre y una mujer.