• Inicio Sugerir Modificar

Irrational man


Cartel de Irrational man

El profesor de filosofía Abe Lucas ha tocado fondo a nivel emocional y se ve incapaz de encontrarle ningún sentido ni alegría a su vida. Abe tiene la sensación de no haber marcado la más mínima diferencia con nada de lo que ha emprendido en su vida, desde el activismo político a la enseñanza.

Poco después de empezar a dar clase en la universidad de una pequeña localidad, Abe se encuentra relacionándose con dos mujeres: Rita Richards, una profesora que se siente muy sola y quiere que la rescate de un matrimonio infeliz, y Jill Pollard, su mejor estudiante, que se convierte en su amiga más íntima. Aunque Jill quiere a su novio, Roy, encuentra irresistible la personalidad artística y atormentada de Abe, así como su exótico pasado. Pese a que Abe muestra indicios de desequilibrio mental, Jill se siente cada vez más fascinada por él. No obstante, cuando ella intenta llevar su relación al terreno romántico, él la rechaza.

Pero todo cambia por puro azar, cuando Abe y Jill se ponen a escuchar una conversación de unos desconocidos y se quedan absortos con ella.

Abe toma entonces una decisión trascendental, tras la que es capaz de volver a disfrutar plenamente de la vida. Pero dicha decisión desencadena una serie de acontecimientos que marcarán a Jill, a Rita y a él mismo para siempre.

     Título original: Irrational man
     Año: 2015
     Duración: 96 min.
     Nacionalidad: EE.UU.
     Género: Drama. Intriga
     Fecha de estreno: 25/09/2015
     Distribuidora: EOne Films Spain

 

Trailer:

Comentario

A lo largo de su carrera, Woody Allen ha demostrado una gran fascinación por la filosofía. Le ha servido de objeto de sátira en ensayos cómicos como "Mi filosofía", en obras como "Death Knocks" y "God" y en películas como "La última noche de Boris Grushenko", aunque también ha examinado cuestiones filosóficas con mayor seriedad en filmes como "Delitos y faltas" y "Match Point". "Desde muy joven, por alguna razón, me han atraído lo que la gente siempre llama las 'grandes cuestiones'", explica. "En mi obra, se han convertido en temas con los que bromeo en las comedias o abordo de forma más directa en los dramas".

El interés inicial de Allen por la filosofía tomó cuerpo cuando vio de adolescente las películas de Ingmar Bergman. "Me influyeron mucho", recuerda. "Por aquel entonces, no había leído a Nietzsche ni a Kierkegaard, filósofos a los que Bergman recurría mucho, pero ese material tuvo un efecto muy profundo en mí. Me fascinaban sus películas, las cuestiones que planteaban y los problemas que trataban. Posteriormente, con los años, fui leyendo cierta cantidad de filosofía y fui capaz de entender más claramente quién lo influyó y qué ideas estaba dramatizando. Y acabé por disfrutar leyendo a los filósofos, para compararlos y ver cómo se cuestionaban y refutaban unos a otros sobre sus enfoques contrapuestos a cuestiones incontestables".

El enfrascamiento de Allen con la filosofía ha definido hasta tal punto su filmografía que ha inspirado varios libros serios sobre la filosofía presente en su cine. "Creo que no he escrito ni dramatizado nada que fuera filosóficamente original, soy un simple producto de los filósofos que he leído. Creo que lo máximo que podría decirse es que a lo largo de los años se pueden observar en todas o la mayoría de mis películas ciertos temas filosóficos coherentes. Pero son obsesiones mías que se centran en torno a cuestiones que muchos hombres se han planteado antes. Me interesan realidades deprimentes por las que me obsesiono. Han obsesionado a artistas y pensadores que han llegado mucho más allá que yo en todos los aspectos, pero yo las trato desde mi propio punto de vista".