• Inicio Sugerir Modificar

Segundo origen


Cartel de Segundo origen

Toda la humanidad se ha desvanecido. Los únicos supervivientes, Alba, de 20 años y Dídac, de 10, viven en un mundo completamente arrasado. Para sobrevivir en este planeta en ruinas tendrán que comenzar de nuevo. Juntos tendrán que reconstruir no sólo sus vidas, sino también las de toda la humanidad. Porque cuando todo parece perdido, el amor es el único manual de supervivencia.

     Título original: Segon origen
     Año: 2015
     Duración: 102 min.
     Nacionalidad: España, Reino Unido
     Género: Terror. C.Ficción
     Fecha de estreno: 09/10/2015
     Calificación: Mayores de 12 años
     Distribuidora: Emon

 

Comentario

“Cuando compramos los derechos de la novela “Mecanoscrito del segundo origen”, en diciembre de 2007, no éramos conscientes de lo que realmente significaba. Los compramos porque nos parecía obvio: era el libro más leído en Cataluña porque desde 1974 era obligatorio en los institutos. Era el primer (o de los primeros) libros de ciencia ficción escritos en catalán y era recordado con entusiasmo por muchos lectores. Leído a los 12 o 13 años, suponía el descubrimiento de la sexualidad y, además, los protagonistas están solos en el mundo. Mayor aventura para un lector adolescente, imposible. Teníamos claro que a nuestra “juventud” como productora había que sumar un gran nombre como director y ahí apareció Bigas Luna. Además, la propia hija de Pedrolo nos había dicho que Bigas y Pepón Coromina habían intentado, 25 años atrás, llevar el libro al cine pero que, por diversas razones y sinrazones, no pudo ser. Bigas aceptó el proyecto a los 15 segundos de conversación. “Me encanta”, me dijo enseguida. Fui a verle a su casa de El Virgili, cerca de la costa de Tarragona, y creo que ese mismo día nació una gran amistad.

En esa época estaba de moda el 3D y a Bigas y a nosotros nos pareció buena idea plantear el proyecto en 3D. Bigas propuso también ser coproductor y coguionista y comenzamos el viaje. El guión iba avanzando mientras el 3D iba perdiendo fuelle en los cines. Estuve tres años viajando de Lleida (donde yo vivía) a casa de Bigas Luna. Tres visitas semanales, mínimo, porque cambiamos muchas veces el guión en función de mil cosas que van apareciendo mientras un proyecto crece y porque íbamos adaptando la película al presupuesto que podíamos tener, entre otras cosas, renunciando al 3D.