• Inicio Sugerir Modificar

Tarde para la ira


Cartel de Tarde para la ira

Madrid, Agosto de 2007. Curro, es el único detenido en el atraco a una joyería. Ocho años después, Ana, su novia, espera, junto al hijo de ambos, que Curro salga en libertad.

Jose, es un hombre solitario y reservado, que no parece encajar en ninguna parte. Una mañana, entra a tomar un café al bar dónde Ana trabaja con su hermano. Ese invierno, su vida se entremezcla con las de la gente del bar, que adoptan al desconocido como uno de los suyos y, sobre todo, con la de Ana, quien verá en el extraño una vía de escape a una vida que le angustia.

Tras cumplir su condena, Curro sale de la cárcel con la ilusión de empezar una nueva vida junto a Ana. Pero todo ha cambiado en muy poco tiempo. Curro se encontrará con una mujer confundida, y con un hombre que le romperá todos los esquemas. No puede imaginarse hasta que punto Jose va a cambiar sus planes. El desconocido le obligará a enfrentarse a viejos fantasmas del pasado.

Los dos hombres emprenderán un extraño y trepidante viaje de tres días; una ruta de violencia que les obligará a convivir, a jugar una partida en constante confrontación, que les hará entenderse inevitablemente.

     Título original: Tarde para la ira
     Año: 2016
     Duración: 92 min.
     Nacionalidad: España
     Género: Drama. Intriga
     Fecha de estreno: 09/09/2016
     Calificación: Mayores de 16 años
     Distribuidora: EOne Films Spain

 

Trailer:

Comentario

Aunque mi carrera profesional, hasta ahora, ha estado ligada a la actuación, mi sueño, desde niño, siempre ha sido dirigir. En todos estos años, cada trabajo como actor ha sido para mí un aprendizaje hacia la dirección. Con esta película, por fin, cumplo ese sueño.

TARDE PARA LA IRA es un thriller-dramático que nace de las tripas. El odio, el rencor, la rabia, la ira enquistada son temas que siempre me han removido e interesado.

Uno de los retos era retratar todo con el máximo realismo posible. Contar mi punto de vista sobre la violencia: una violencia seca, cruda, áspera, como en la vida misma. Y hacerlo a través de un argumento y una estructura llenos de intriga, que combine esta búsqueda de realismo y credibilidad con la espectacularidad y el ritmo propios de una cinta de género, que enganche al espectador en cada momento.

Mi deseo, el deseo de todos aquellos que se han embarcado en este proyecto, es el de construir la mejor película posible. Ha sido un gran trabajo en equipo en el que cada departamento ha puesto todo lo necesario y más para transmitir en cada plano, en cada detalle, la vida y la frescura que la película necesitaba, siempre a favor de la historia. Nunca estaré suficientemente agradecido a mi equipo por su entrega y cariño, y a mi productora, Beatriz Bodegas, que ha sido fundamental para que este proyecto salga adelante, apoyándome, acompañándome y asesorándome en cada una de las decisiones.

Creo que el cine debe tener identidad y por ello decidí situar la historia en ambientes absolutamente familiares para mí, en los que me he criado y he respirado desde pequeño: barrios de periferia, pueblos de Castilla, bares de serrín en el suelo en los que se juega al mus, hostales de carretera... Localizaciones muy reconocibles, con una estética, unos colores, y unas atmósferas que apoyan con fuerza la historia y los personajes. Una historia muy nuestra, con códigos muy nuestros. Porque creo que hay que hablar de lo que sabemos, de lo que nos toca, ir a lo más profundo de nuestras raíces, para contar una historia que al final, si habla de seres humanos, es universal.