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Boris sin Beátrice


Cartel de Boris sin Beátrice

Boris Malinovsky es un triunfador: fuerte, independiente, orgulloso y seductor. Ostenta la arrogancia propia del éxito. Su esposa, Béatrice, ministra en el gobierno canadiense, padece una depresión misteriosa. Para evadirse de la enfermedad de su mujer, Boris mantiene una relación con su colega Helga y también intima con Klara, la joven cuidadora de Béatrice. Pero la aparición repentina de un extraño obligará a Boris a confrontar su visión del mundo y a cuestionarse sus logros y sus certezas.

     Título original: Boris sans Béatrice
     Año: 2016
     Duración: 93 min.
     Nacionalidad: Canadá
     Género: Drama.
     Fecha de estreno: 19/05/2017
     Calificación: Mayores de 7 años
     Distribuidora: Paco Poch Cinema

 

Comentario

Estaba interesado en un personaje fuerte que conoce al mismo tiempo el precio y la recompensa del trabajo duro, que no quiere nada ni acepta el fracaso de ningún tipo: social, emocional o financiero. Disfruta de la vida y se protege con la palabra, con el conocimiento adquirido, con su visible y ocasional ostentación social. No es ni desagradable ni muy simpático, Boris Malinovsky vive su vida con orgullo y sin negarse nada.

Quería mostrar el rostro de cierto Quebec contemporáneo. Me parece que el empuje de este emprendedor ansioso son las cualidades, las fortalezas, las debilidades y las profundidades de un Quebec apasionado, sorteando oleadas de pesimismo y regocijo. Un Quebec satisfecho, acostumbrado a sus comodidades socialdemócratas pero tentado por la aventura del neoliberalismo, incluso el liberalismo libertario. El mundo interior de Boris, felizmente adormecido hasta el momento, sufre una fuerte sacudida. Los efectos y las marcas de tal temblor repentino continuarán desarrollándose a través de toda la película.

Al mismo tiempo, la historia que narra la película es universal, sin ningún tipo de regionalismo o capricho. Los personajes se expresan en un lenguaje elevado y son el producto de la gran mezcla de culturas de la sociedad actual. El mundo de Boris Malinovsky es claro, está bien establecido, bien posicionado y arraigado en las virtudes del éxito. No diría que la historia se desarrolla entre la burguesía y los nuevos ricos. Más bien sugiero que se lleva a cabo en un Quebec moderno, un lugar donde el éxito no es nada de lo que avergonzarse pero siempre te sitúa al borde de un precipicio. De todo esto, surge una pregunta aparentemente simple para Boris (una pregunta que todos nos hacemos). Y esta pregunta está presente en toda la película: ¿Soy una buena persona? ¿Para quién?