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Lola: La película


Cartel de Lola: La película

Lola Flores es una niña de ocho años que vive en Jerez con su familia. Ya a esa temprana edad se ve impactada por el baile flamenco de una barriada gitana. Corre el año 1935 y la joven Lola toma la determinación de esforzarse al máximo para ser una gran bailaora.

A pesar de los años de guerra y la represión franquista, la joven Lola crece al ritmo de los bailes y ensayos interminables que ella misma fuerza hasta el agotamiento.

Con 13 años, Lola tiene su primera oportunidad de actuar en público de la mano de Manolo Caracol. Lola actúa en el teatro Variedades de Jerez interpretando la canción de "Soy de Jerez", con gran éxito de publico.

Son los primeros pasos de una Lola que crece deprisa y con 19 años recorre los pueblos del sur formando parte de espectáculos itinerantes. Son comienzos duros que enseguida tienen su recompensa cuando Lola es elegida para formar parte de una película en Madrid. Tras vivir esta experiencia a la que la acompaña su madre Rosario, la familia Flores decide trasladarse a la capital para apoyar la carrera de su talentosa hija.

Madrid se presenta en un principio más hostil de lo que Lola se imaginaba y tras varias actuaciones de poca importancia en el norte de España, consigue montar su propia compañía con la ayuda de un anticuario interesado por ella. Es esta compañia formará pareja artística y sentimental con Manolo Caracol, el mismo que le dio su primera oportunidad en un escenario.

A partir de este momento todos son éxitos en la vida de Lola Flores, que con el estreno de su espectáculo Zambra llegará a los oídos de toda España. Después llegarían las películas, los viajes etc. pero hay algo que a Lola le obsesiona: formar una familia.

Este deseo de ser madre y salir de la vida de inestabilidad emocional que supone el espectáculo, la llevarán a vivir varias relaciones en busca del verdadero amor que finalmente encontrará en Antonio González (El pescailla).

     Título original: Lola: La película
     Año: 2007
     Duración: 100 min.
     Nacionalidad: España
     Género: Drama. Biografía
     Fecha de estreno: 16/03/2007
     Calificación: Mayores de 18 años
     Distribuidora: Deaplaneta S.L.

 
Nominaciones:
Goya. Mejor diseño de vestuario 2008
Goya. Mejor actriz revelación 2008

Comentario

Miedo me daba.

Lola Flores, la niña que, bailoteando por la calles de su Jerez natal, soñaba con las rutilantes estrellas del teatro; soñaba con sacar a sus padres de la pobreza resignada; soñaba con un triunfo en la vida que le permitiera a ella y a toda su familia escapar del humilde ámbito que la sociedad parecía, inexorablemente, haberles destinado; y soñando, soñando, se impuso a sí misma la inquebrantable obligación de conseguirlo.

Pero le tocó vivir en época y circunstancias difíciles. Aquél pobre país que después de una terrible guerra fratricida, vivió durante tantos años en un lúgubre, hambriento, mezquino, aislamiento; aquella España de los 40, los 50, regida por una clase dominante desconfiada y rencorosa, cuyo lema supremo era el de "poner las cosas en su sitio"; una sociedad que, de seguro, no estaba dispuesta a permitir que nadie se saltase las reglas, innovase comportamientos, se saliese del trayecto que le había sido marcado de antemano. Era una España de agobiantes espacios rígidamente marcados: lo afecto y lo desafecto al Régimen, lo sumiso o lo rebelde, lo decente y lo indecente.

Lola quería ser reconocida y respetada en todos los ámbitos, y para ello tuvo que aprender a trampear para moverse en aquellas aguas, y también,

inevitablemente, pagar un precio por su triunfo. Chesterton decía, no sin humor, que hay un Robin Hood en el profundo interior de todo hombre. Me pregunto si en el interior de toda mujer, no hay una Lola. Lola, la decisión, y la lucha, y la rebeldía y el fuego y la pasión… ¿Qué sabe la gente de Lola? ¿Y qué le gustaría saber que no conoce? Ya digo, miedo me daba.

La película

¿Es posible contar TODO ESO en menos de dos horas?

Esa fue la inmediata pregunta que me vino a la cabeza cuando las productoras, PRODIGIUS y ENSUEÑO, me ofrecieron el proyecto. Tardé en aceptar la tarea. Me leí todas la biografías que pude encontrar, las de Carmen Domingo, Juan Ignacio García Garzón, Jean Chalon, Tico Medina… Me documenté exhaustivamente sobre personajes, ámbitos, teatros y productoras de cine que habían incidido en su vida.

Hasta que, finalmente, encontré un motivo, un camino. Y fue en una de las páginas de la sentida y certera biografía que sobre Lola había escrito mi querido paisano Tico Medina, cuando transcribe una conmovedoramente sincera afirmación de Lola:

"Yo lo que quería era que alguien me llevara a la iglesia, me hiciera hijos y me diera una seguridad, un hogar, que me permitiera ir por ahí con la cabeza muy alta. Pero me había prometido a mí misma que no tendría hijos hasta no haberme casado."

Ahí vi yo la clave: en esa obsesión y en la dificultad para compaginarla con el mundo del espectáculo, se condensaba, a mi parecer, toda la lucha de Lola, todo lo que aquella triunfadora del teatro y el cine había representado en la España de la posguerra; y también, seguramente, todo lo que Lola hubiera querido transmitir a las jóvenes generaciones españolas. Porque ahí estaba la mujer.

Y ésa fue la línea de trabajo que propuse al guionista, Antonio Onetti, y que, afortunadamente para mí, fue aceptada de inmediato tanto por él, como por las dos compañías productoras.

El trabajo me pareció arriesgado y difícil, narrar una historia basada en un personaje tan carismático, que, lógicamente tenía que contar con números musicales, con espectáculo, y también con acción y un poco de humor.

Y debo reconocer que, dentro de las lógicas limitaciones presupuestarias, los productores me dieron carta blanca a la hora de diseñar la película.

En primer lugar era necesario un "casting" exhaustivo, del que se hizo cargo una de las mejores especialistas del país, Elena Arnao. Ella fue, entre otros aciertos, la descubridora de ese prodigio de interpretación e inteligencia que es Gala Évora, así como de la gestión de un reparto maravilloso, en el que yo busqué un creativo balance entre actores consagrados y principiantes, que creo conseguido, y que, una vez más, fue aceptado al 100% por las compañías productoras.

En segundo lugar, yo consideré imprescindible, en un rodaje de tan larga duración (14 semanas) contar con un equipo técnico del máximo nivel, (el que hemos tenido está poblado de Goyas), al cual yo pudiera exigirle además, lo que llamaremos un "plus de entusiasmo y creatividad" hacia el proyecto.

Y no me puedo quejar del equipo. Se me permitió diseñarlo al completo, desde mis ayudantes de Dirección, hasta la fotografía de Hansi Burman; desde la dirección artística de su hermano, Chinín, hasta el fastuoso vestuario de Sonia Grande, el maquillaje de Jorge Hernández o el montaje de Koldo Idígoras; desde la música de Víctor Reyes, hasta el inolvidable regalo de la coreografía de Cristina Hoyos…

Todo el perfil de la película fue diseñado por mí. Mejor dicho, no todo: lo único que, lógicamente, se me impuso fue el equipo de Producción. Y tengo que contar una cosa: el penúltimo día de rodaje hice un aparte con Nerea Orce, la Jefa de Producción, para proponerle contar con ella y con todo su equipo en mi próxima película. Con eso lo digo todo.

Así que, para lo malo, asumo las responsabilidad que me corresponde.

Para lo bueno, (que yo sé que lo hay), sinceramente, considero autores a todos los arriba mencionados.