• Inicio Sugerir Modificar

Tú, yo y ahora...Dupree


Cartel de Tú, yo y ahora...Dupree

Carl y Molly Peterson empiezan una nueva vida dentro de una bonita casa con vecinos aburridos, trabajos fijos y la rutina habitual de unos recién casados. Sólo hay un pequeño problema en ese mundo perfectamente planeado.

Y ese problema se llama Dupree.

Randy Dupree, un solterón empedernido, el amigo más antiguo de Carl, no tiene donde ir cuando le despiden del trabajo. Carl recoge a su viejo amigo sin hogar y sin trabajo del bar donde se refugia y le ofrece el sofá del salón, como haría un buen amigo.

Al principio, Carl está encantado de tenerle como invitado permanente, mientras Molly aguanta estoicamente las inmaduras bromas de Dupree. Pero las semanas pasan, Carl se entrega cada vez más a su trabajo de hombre maduro y se le hace cuesta arriba encontrar un equilibrio entre ser amigo de Dupree y ser un marido responsable. Por si eso no fuera bastante, Dupree dispone de mucho tiempo libre y se convierte en el gran amigo de Molly. Incluso el padre de Molly y los vecinos se dejan conquistar por su despreocupado encanto y su sabiduría, mientras Carl se siente cada vez más frustrado.

Todos, excepto Carl, quieren que Dupree se quede para siempre. Pero cuando Dupree se convierte en algo permanente en el hogar de los Peterson, el trío se convierte en una catástrofe sin límites.

     Título original: You, me and Dupree
     Año: 2006
     Duración: 108 min.
     Nacionalidad: EE.UU.
     Género: Comedia.
     Fecha de estreno: 11/10/2006
     Calificación: Mayores de 13 años
     Distribuidora: United International Pictures

 

Comentario

Fish y Cía.: El invitado Dupree

Quizá sea él el último que mantiene el estandarte cuando todos tus otros amigos se han casado. O quizás es ese amigo del alma que se queda demasiado tiempo instalado en tu sofá y te pide cada noche que salgas a pillar unas birras. ¿Quién no tiene un Dupree en su vida...? Fue este arquetipo el que inspiró al guionista Michael LeSieur a escribir el guión de TÚ, YO Y AHORA.... DUPREE.

Dice LeSieur: "La idea se me ocurrió en mi propia boda, hará un año y medio. Muchos otros amigos míos se estaban casando también por aquel entonces y el que hizo de testigo en mi boda estaba en casi todas las demás. Siempre hacía de testigo o de padrino, nunca de novio. Era el que se entretenía en contar los azulejos, el huérfano entre la multitud.. Me pareció una buena base para un argumento: dos chicos que son amigos hasta que uno de ellos rompe las reglas y se casa".

LeSieur se puso a escribir y pronto se dio cuenta de que el personaje cobraba vida propia porque tenía un valor universal: todo el mundo ha conocido a alguien como Dupree. "La gente comprende muy bien a este personaje, hacen todo tipo de comentarios y me cuentan sus anécdotas con algún Dupree. O bien han conocido a alguien similar o son ellos los que son un Dupree para sus amigos".

El proyecto tuvo algo de excepcional respecto a la forma tradicional de hacer cine. Se gestó en un período muy corto: pasó de concepto a guión y luego se empezó a rodar antes de que pasara un año. Todo un record para Hollywood. Dice el escritor: "Owen Wilson se involucró en el proyecto durante el proceso de desarrollo del mismo. Somos de la misma agencia y mi agente le pasó una primera versión del guión. Era el actor ideal para el personaje y, cuando aceptó entrar en el proyecto, éste se puso en marcha enseguida. Ha hecho muchas aportaciones al guión y a los personajes. Me reuní con Owen por primera vez en diciembre de 2004 y en marzo vendimos el guión, que empezamos a rodar la primera semana de octubre de ese mismo año. Fueron doce meses increíbles".

El productor Scott Stuber, que ha cambiado su posición de vicepresidente de producción de Universal Pictures por un contrato de producción exclusivo con el estudio, en compañia de su socia Mary Parent, escogió TÚ, YO Y AHORA.... DUPREE como uno de sus primeros proyectos. Stuber, Parent y Wilson incorporaron al proyecto a los hermanos Anthony y Joe Russo.

Dice Stuber: "Me pareció que esta historia tenía un atractivo universal. Era original, graciosa y constituía un vehículo perfecto para Owen Wilson. Es difícil encontrar una comedia con un buen concepto que se mantenga pero que además resulte profunda. TÚ, YO Y AHORA.... DUPREE es una gran historia sobre el matrimonio, la amistad y la familia. Lo primero que pensé fue que yo conocía a alguien como Dupree... y que a mucha gente le pasaría lo mismo".

La productora Mary Parent prosigue: "Lo que me gustó del guión es que no ofrecía un solo punto de vista sobre la historia. La perspectiva cambia de la opinión masculina a la femenina, respecto a lo que ocurre cuando se dice "Sí quiero", y respecto a cómo cambian las cosas para la pareja pero también para sus amigos. La película funciona a diversos niveles, que van de lo cómico a lo emotivo, y explora temas como la naturaleza de la amistad y cómo ésta se pone a prueba para lo bueno y para lo malo".

Wilson y LeSieur discutieron el personaje de Dupree y convinieron en que era importante que mantuviera su carácter ingenuo, pese al caos que provoca en las vidas de Carl y Molly. El actor y productor Wilson dice que éste es el tipo de comedia que le gusta hacer y que enseguida conectó con el excéntrico carácter de su personaje: "Fue divertido participar en el guión. A Mike y a mí nos hacen gracia las mismas cosas, así que nos reimos bastante. Mike tiene muy buen oido para los diálogos, por lo que el proceso de imaginar ideas y situaciones y ponerlas en boca de los personajes fue fluido y natural. Una de las claves para entender el carácter de Dupree es fijarse en cómo se relaciona con los chicos del barrio. Cuando se instala en casa de Carl y Molly, se hace más amigo de los niños que de los adultos: habla su lenguaje, porque él mismo es un crío. No me costó mucho interpretarlo, porque yo también soy un poco así..."

LeSieur añade: "Dupree es algo más que un colgado o un gamberro. Tiene un corazón de oro y nunca haría nada aposta para perjudicar a sus amigos. Es realmente inocente y es tan buen tipo que se hace perdonar todo. Y tal como lo interpreta Owen, tiene también una especie de sabiduría vital involuntaria".

A la hora de elegir un director para el 'proyecto Dupree', Wilson, Stuber y Parent se decidieron por los hermanos Russo en cuanto estos mostraron interés por el guión. Su trabajo en Bienvenidos a Collinwood y en la serie de culto "Arrested Development" había demostrado que aportaban a la comedia un enfoque joven y nuevo.

Dice Joe Russo: "Lo que nos atrajo del proyecto fue el tema. La película habla del amor y la amistad. Hay una relación dinámica entre todos los personajes pero en el fondo es una película de colegas, una película de paso a la madurez para adultos". Anthony Russo añade: "Es una idea arquetípica, realmente: la idea de que la amistad entre dos hombres se ve alterada porque uno de ellos entabla una relación con una mujer. Después de leer el guión te das cuenta de que te preocupas tanto por la relación de Molly con Carl como por la amistad entre Carl y Dupree. En ese sentido la película está muy equilibrada".

Los dos directores de Cleveland tienen un lenguaje privado casi taquigráfico para comunicarse, lo que les ayudó mucho a la hora de hacer una comedia tan centrada en la realidad como ésta. Pero trabajar con dos realizadores podía suponer un reto para los actores habituados a hacerlo con uno solo. Dice Wilson: "En realidad estos temores resultaron infundados. Es interesante trabajar con estos dos hermanos, es como asomarse al interior de sus cabezas. Se ocupan de todos y cada uno de los aspectos de la producción de una película. Y como no siempre están de acuerdo vemos cómo se desarrolla el proceso: es algo que nunca podrías apreciar trabajando con un solo director. Anthony y Joe nos dan acceso a ese dominio privado de la creatividad cuando se ponen a discutir en voz alta sus decisiones".

Anthony dice: "Tenemos la suerte de que somos capaces de trabajar bien juntos". Y Joe añade: "Todo lo hacemos a través de miradas y gestos. Pero somos italianos... así que a veces nos ponemos a discutir. El que tenga los mejores argumentos gana".

Dice Parent: "En una película la colaboración es lo que produce los mejores resultados. Los hermanos Russo lo saben; y también saben que cuando se rueda una comedia el rodaje debe ser divertido. Cuando los actores se divierten, eso se nota en la pantalla. Si están a gusto se arriesgan más y son más creativos".

Metidos en harina:

Los cómicos entran en escena

Una vez asegurada la participación de Owen Wilson, el equipo de producción se puso a buscar el resto del reparto, empezando por los papeles de la pareja protagonista, Molly y Carl. Todos estaban de acuerdo en que Molly debía ser completamente adorable. Dice Le Sieur: "Uno de los primeros nombres en los que pensamos fue el de Kate Hudson. El personaje de Molly podía resultar un tanto ingrato, dado lo mucho que tiene que aguantar estando como está recién casada. Pero Kate es tan adorable que hace que Molly resulte burbujeante y luminosa: el público entenderá enseguida por qué Carl se ha enamorado de ella".

Anthony Russo confirma que nunca pensaron en convertir en anatagonista a ninguno de los tres protagonistas, y menos a Molly: "Hay momentos en los que cada uno de ellos se convierte en el antagonista pero todos los personajes son esencialmente positivos y simpáticos". Joe añade: "Kate tiene mucho carisma y eso es esencial para su personaje: gracias a ella Molly resulta alguien lleno de encanto".

Dice Hudson: "Es la primera vez que hago el papel serio en una comedia. Es más difícil de lo que pensaba, porque si no tienes los pies en el suelo no funciona. Molly es poco expresiva y Owen es muy exuberante; así que a veces me costaba mucho seguir seria y no partirme de risa".

Carl, el personaje de Matt Dillon, vive el proceso más complejo de todos los personajes de la película. Al principio lo tiene todo: es sexy, seguro de sí mismo, el más brillante de su grupo y se acaba casando con la hija de su jefe. Pero según avanza la historia empieza a evolucionar… en la dirección equivocada.

Dice Stuber: "Matt es un asombroso actor dramático que al mismo tiempo tiene un infalible instinto cómico. Sabe darle un toque especial al personaje para que no resulte demasiado oscuro. Al final del 'segundo acto' todo su mundo se vuelve del revés y empieza a perder los papeles. La presión de su suegro en el trabajo y la presencia de Dupree en su casa le acaban poniendo de los nervios. Toda su vida parece sumida en el caos".

Dice Dillon, que tuvo aquí la oportunidad de interpretar un tipo de personaje inusual en él: "Carl es el protagonista de la historia, es su evolución lo que se cuenta. Lo interesante es cómo reacciona ante el caos que le rodea, y que no hace sino empeorar cuando intenta arreglar las cosas. La gente puede reirse con sus desgracias pero es porque saben que en el fondo es el tipo de persona capaz de superarlas".

El reparto ideal se completó cuando Michael Douglas aceptó interpretar el papel del prominente Sr. Thompson, el padre de la novia. Douglas era capaz de proyectar perfectamente el sentido de poder y riqueza que acompaña al personaje. El papel le iba como un guante. Dice el director Anthony Russo: "Thompson es fabulosamente rico. Necesitábamos encontrar una combinación de padre e hija que pudiera intimidar a Carl. Y ahí entra en escena Michael Douglas…"

Dice el productor Stuber: "Uno no puede pensar en Thompson sin evocar enseguida el icónico personaje de Gordon Gekko en Wall Street. Hay hombres como Michael Douglas que se perciben como titanes. Un tipo formidable para tenerlo enfrente: como Carl comprueba enseguida, sabe cómo apretarle las clavijas".

Douglas, actor y productor con una larga carrera y dos Oscars en su haber, admite que el papel del Sr. Thompson supuso un cambio de tercio para él: "No hago demasiadas comedias y cuando leí este guión vi enseguida su potencial cómico. Además me gustaba la idea de no ser el protagonista absoluto, eso me permitía relajarme y pasarlo bien. Encarno a un magnate inmobiliario del Sur de California, un viudo con una sola hija que lamentablemente decide casarse con Carl. Entonces decido apretarle bien las tuercas para ver qué clase de yerno va a ser. No creo que me den muchos votos por mi simpatía con este papel, pero a quién le importa..."

Una Cheeseburger en el paraíso:

El rodaje de Dupree

El rodaje de TÚ, YO Y AHORA.... DUPREE comenzó el 7 de octubre de 2005 en un soleado campo de piñas de Kaawa, en la isla de Oahu del archipiélago hawaiano de Hawai. El ambiente entre el equipo era de 'puras vacaciones', gracias a la decisión de los productores de rodar la fiesta de bodas de Carl y Molly durante los primeros diez días de rodaje. Una de las primeras escenas que se rodó fue la accidentada llegada al ensayo de la boda del testigo Randolph Dupree en un pequeño avión fumigador (había empezado por aterrizar en la isla que no era), mientras Carl y otro testigo, Neil (Seth Rogen), esperan con impaciencia su llegada.

Dice Wilson: "Empezar el rodaje en Hawai sirvió para que todos comenzáramos la película con buen rollo. Nos hicimos amigos fuera del plató en un entorno maravilloso, lo que nos resultó muy útil porque teníamos que interpretar a un grupo de viejos amigos que se conocen desde hace mucho tiempo. Así se creó de forma natural el ambiente adecuado entre todos nosotros".

Para el recién casado LeSieur, las alocadas despedidas de soltero forman parte de su experiencia reciente: "Lo más natural para un chico que se va a casar es desparramar un poco con sus colegas. Es como reunirse para ver cómo uno de los tuyos se corta la coleta. En la película la idea de una última noche loca es irresistible incluso para Carl. Cuando vi a Matt, Owen y Seth desbarrando con el resto de los invitados, era como ver a mis viejos colegas".

Con su recién adquirido bronceado, el equipo de la película se trasladó a Los Angeles para rodar durante cuatro días en Irvine, California, en un sofisticado edificio de oficinas que representa la Thompson Development Company. Es la sede del imperio del Sr. Thompson, en donde éste dirige sus negocios mientras tortura a su yerno/subalterno Carl con una letanía de insultos pasivo-agresivos.

Dice Douglas: "Mi personaje está como pez en el agua en este entorno. Las estatuas falsamente espirituales repartidas por esa superficie de cristal y acero son un fondo perfecto para las humillaciones que inflige el Sr. Thompson a su yerno".

Los exteriores de la casa de Carl y Molly se rodaron en una hermosa casa de estilo artesano en el histórico barrio de Gramercy Place en el centro de Los Angeles. En esa casa transcurre gran parte de la acción y tienen lugar todos los enredos y tropiezos típicos de una comedia como ésta. Dice Dillon: "Me encanta la comedia de gags físicos, es de lo más divertido que hay a la hora de rodar una película. Si bien Carl hace el papel de 'serio', de vez en cuando se ve arrastrado por las gamberradas de Dupree".

El rodaje prosiguió por diversos lugares de la ciudad de Los Angeles: la escuela del Este en donde da clases Molly y las calas de San Pedro, en donde aparece en el barco de pesca del Sr. Thompson, Lance Armstrong, el siete veces campeón del Tour de France, haciendo un 'cameo'

Lance hace algo más que un 'cameo': se convierte en parte del tema de la película. Ello ocurre porque se convierte en un modelo para Dupree cuando éste se obesiona con triunfar en algo y decide imitar a Lance: empieza a montar en bicicleta para ponerse en forma... y como siempre se pasa un poco. Dice Joe Russo: "Dupree está fascinado por Lance. En la segunda parte de la historia se 'motiva' y busca un guru que le redima... y entonces aparece Lance Armstrong, que hizo un 'cameo' estupendo para nosotros".

El día que Lance se presentó en el puerto de San Pedro, la excitación era palpable. Los miembros más veteranos del equipo, acostumbrados a trabajar con famosos, se le quedaban mirando. Y siguieron mirándole cuando se subió a su bicicleta delante una pantalla azul para rodar una escena que luego se convertiría en una surrealista secuencia onírica.

Wilson dice: "Nunca he visto a nadie generar tanta excitación en un plató. Lance tiene varios records históricos. Y es un hombre de lo más agradable. No me cabe duda de que podría ser un buen actor si quisiera".

Armstrong, que hizo su debut en el cine en Cuestión de pelotas, se lo tomó todo como un divertimento: "A veces te ofrecen cosas como ésta y te dices, Voy a probar a ver… Hago de mí mismo. Y quizá sería más fácil si me hubieran pedido que hiciera de otra persona. Nunca he estudiado interpretación y creo que no estoy hecho para este tipo de trabajo".

La diseñadora de vestuario Karen Patch se enfrentaba a un reto distinto: los muchos cambios de vestuario de todos los personajes de la película. "El rodaje comenzó con una lujosa boda en Hawai. Los trajes de los invitados debían ser compatibles con el entorno playero. El traje de Kate Hudson debía ser elegante y al mismo tiempo debía mantener su buen aspecto cuando anduviera descalza".

"En una comedia el vestuario puede ser parte del chiste -prosigue Patch-. Es el caso de Owen, sin duda. Dupree es un poco infantil, así que lleva su ropa en una bolsa: lo que no le quepa en la bolsa, no se lo pone. Tuve que combinar pantalones de baño -que servían también como pantalones de ciclismo- con unas cuantas camisas coloridas. En cuanto a Matt, su ropa se va haciendo más oscura según su universo se desmorona. Y Michael Douglas lleva trajes a medida con una especie de toque zen; la idea es que evoquen el poder del personaje".

Para Patch lo más divertido fue la escena de fantasía onírica, que se rodó en el barco del Sr. Thompson: "En esta escena nos pasamos un poco con el diseño de la ropa. Kate lleva un revelador traje de baño con mucha pedrería. Owen va como un modelo deVersace pero un tanto más cursi. Michael Douglas, el capitán del barco, lleva un blazer a rayas con grandes anclas. Y de Lance ni hablamos...".

Completado el rodaje, llegó la hora de aprender una última lección sobre la vida de Dupree. Para el caso, conviene evocar sus sabias palabras a los alumnos de Molly: "Hay que estar sueltecitos y fluidos, reirse mucho... y estar preparados. Eso es lo que hace Dupree con su vida. Ando espabilado... hasta que me llegue la llamada de la nave nodriza".

Anthony Russo comenta: "Lo bueno de Dupree es que te da una excusa para comportarte como si no tuvieras las responsabilidades que realmente tienes y como si fueras más joven de lo que realmente eres. Al empezar la película parece que vamos a ver el final de una buena amistad. Pero al final todas las relaciones se mantienen intactas y todos los personajes han cambiado para bien".

Joe Russo añade: "Espero que el espectador acabe comprendiendo lo mucho que Dupree quiere a su amigo. Viven grandes conflictos pero al final vuelven a encontrarse gracias al buen corazón de Dupree".

CANAL COMPRAS