• Inicio Sugerir Modificar

Rehenes


Cartel de Rehenes

Georgia (URSS), 1983. Nika y Ana son dos jóvenes de clase acomodada inmersos en los preparativos de su próxima boda. Para sus familias es un gran acontecimiento pero para ellos, en realidad, es la tapadera de un audaz plan de escape de la Unión Soviética. Tras la boda, Nika y Ana deciden seguir adelante con su idea de secuestrar un vuelo comercial de Tiflis a Batumi para aterrizar en Turquía, el país más cercano al otro lado de la frontera. Pero cuando el avión despega y la presión va en aumento nada sale como lo habían planeado. Basada en hechos reales “Rehenes” es una historia de rebeldía y libertad protagonizada por un grupo de jóvenes de la élite intelectual que intentan escapar de la opresión del comunismo en busca de un lugar más libre en el que vivir.

     Título original: Hostages
     Año: 2017
     Duración: 103 min.
     Nacionalidad: Georgia
     Género: Drama.
     Fecha de estreno: 01/09/2017
     Distribuidora: Karma Films Spain

 

Comentario

Desde que era niño conozco esta historia. Todo el mundo en Georgia, parte de la Unión Soviética en aquella época, solía hablar del llamado "caso de los chicos del avión". Pero volvamos a mi infancia. Mi padre era doctor en una importante institución médica de la URSS. Yo pertenecía, por tanto, al estrato privilegiado soviético, es decir, era hijo de un honorable y decente médico que conseguía todo con su propio esfuerzo. Sin embargo, mis padres tenían que conseguir muchas de las cosas que necesitaban en su vida cotidiana a través de especuladores y del mercado negro, ya que los bienes de calidad no se vendían libremente dentro de la Unión Soviética. Recuerdo mi infancia como el periodo más tranquilo de mi vida. Tengo recuerdos muy felices de la época en que la actriz Natela Machavariani (llamada Nino en la película) estaba en el sanatorio en el que trabajaba mi padre. Todo el mundo simpatizaba con ella. Yo solía escuchar a escondidas sus conversaciones con mi madre, cuando le decía que su hijo, que supuestamente había sido ejecutado, en realidad seguía vivo. Desde entonces me daba vueltas en la cabeza esta pregunta: ¿cómo era posible qué la élite de la Georgia soviética de aquella época simpatizara con el sufrimiento de una madre cuyo hijo es culpable de secuestrar un avión?

En los últimos siete años he estado documentándome sobre las circunstancias de esta tragedia. Hemos entrevistado a más de cien testigos y participantes, hemos trabajado con archivos oficiales de Georgia en los que hemos tenido acceso a los audios de los interrogatorios de todos los que participaron en el secuestro. Nuestro guión está basado en todos esos documentos y en las narraciones reales de los testigos. Todo el que de alguna manera participó en esta tragedia es realmente una víctima en duelo, no alguien a quien acusar o a quien alabar. La época en la que estos héroes se encontraban no les dio opción. Estaban en una situación antinatural ya que se veían privados de lo que en otros países era normal tener. Dos de mis amigos más mayores soñaron toda su vida con probar el prohibido café "cappuccino". Una de ellas, de hecho, se casó con un señor francés y se fue a vivir a París donde pudo tomar tantos "cappuccinos" como quiso. Pero el sueño, una vez cumplido, la desilusionó tanto que acabó suicidándose. Las restricciones artificiales dan a la gente una idea distorsionada del mundo. Otro ejemplo: el poeta soviético Vladimir Vysotsky se casó con un francés y gracias a esto le fue posible viajar y conocer Alemania. Cuando allí descubrió en un escaparate que existían múltiples tipos de salchichas no daba crédito. No podía entender cómo en su propio país, que había ganado la Segunda Guerra Mundial, sólo tenían cuatro clases de salchichas mientras que en el país vencido podías comer hasta treinta diferentes. Estos ejemplos son bastante similares a la clase de ilusión a la que los héroes de nuestro guion se vieron sometidos. ¿Cómo era posible que ellos, pertenecientes a la élite social soviética, y con unas vidas que muchos otros envidiaban, encontraran restricciones artificiales tan opresivas que les empujaran a cometer un crimen?

Haciendo la película sentí pena por todos ellos, por los miembros de las Fuerzas Especiales que intentaron poner a salvo a los rehenes, por los tripulantes que perecieron, por los pasajeros, por los terroristas amateur que secuestraron el avión porque sentían que les faltaba el aire. En realidad sus acciones no se pueden justificar pero si podemos intentar comprenderlos. En "Rehenes" nos encontramos ante una especie de tragedia clásica en la que nadie tiene razón y nadie es culpable.