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Un lugar tranquilo


Cartel de Un lugar tranquilo

Una familia trata de sobrevivir en silencio amenazados por misteriosas criaturas que intentan eliminarles guiadas por el sonido. Si no te oyen, no te pueden atrapar.

     Título original: A quiet place
     Año: 2018
     Duración: 95 min.
     Nacionalidad: EE.UU.
     Género: Intriga. Terror
     Fecha de estreno: 20/04/2018
     Distribuidora: Paramount Spain

 

Comentario

Cuando John Krasinski leyó por primera vez un borrador inicial del GUION de Un lugar tranquilo de la pareja de guionistas Bryan Woods y Scott Beck (Nightlight), la terrorífica premisa resultó particularmente impactante. La esposa de Krasinski, Emily Blunt, acababa de dar a luz a su segunda hija, y el cineasta estaba pasando sus noches atenazado por el susurrante silencio y la ansiedad derivados de la nueva paternidad. En ese ambiente, se sintió absolutamente conmovido por la idea de la estremecedora búsqueda de la seguridad de la familia, jugándoselo todo, así como de su íntima necesidad de conexión, en un mundo en el que un simple llanto, o una pisada más fuerte que otra, podrían causar la extinción instantánea. Aparentemente, la historia abarcaba los más despiadados temores de la paternidad... elevados a la enésima potencia.

En aquella época, Krasinski era conocido tanto por su faceta de actor dramático (que había tenido recientes interpretaciones en Detroit y 13 horas: Los soldados secretos de Bengasi), como por su carrera de escritor (entre cuyos guiones destacaba el de la película dirigida por Gus Van Sant Tierra prometida), mientras que su carrera de director empezaba a despuntar (con un debut con el largometraje Brief Interviews With Hideous Men, seguida por Los Hollar). Sin embargo, con Un lugar tranquilo, Krasinski sintió el irrefrenable impulso de asumir los tres papeles, con lo que se convertía en su primer largometraje importante en el que desempeñaba un abanico tan amplio de funciones. A medida que avanzaba en la tarea de reescritura de la esencia de la historia de Woods y Beck, percibió la oportunidad de aprovechar de una forma bastante eficaz toda la potencia del género de terror. Por descontado, uno de los objetivos era crear temor y tensión fotograma a fotograma, en la mejor tradición de las películas de suspense que te dejan sin aliento.